El caso de la Comunidad Lule en Salta y el avance de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, para pensar la cuestión de las leyes ambientales y el acceso a la tierra.
Hay una pregunta que casi nunca hacemos en voz alta, aunque nos atraviesa todo el tiempo: ¿quién tiene acceso a la tierra hoy, en la Argentina? No la pregunta de quién es dueño en el papel—, sino la de quién puede, de hecho, vivir donde vive, quedarse donde está, sin que en cualquier momento aparezca alguien con un título más nuevo, más caro, o más lejos, a decirle que ya no.
Esta pregunta se responde distinto en cada rincón del país. En el norte argentino se responde con desalojos. Comunidades que llevan generaciones en un mismo territorio se enteran, de un día para el otro, de que la tierra donde viven tiene otro dueño en un papel firmado lejos de ahí. Pero todo empieza entre entre topadoras, desmonte y persecución policial
No importa si hay una casa, infancias jugando, o una familia preparándose para almorzar lo que tengan: lo que importa es el título. La realidad es que se interrumpe brutalmente, la forma en la que viven. Y esto no es nuevo —el norte tiene una historia larga de tierra en disputa—, pero sí se está acelerando. La vivienda dejó de pensarse como derecho para pasar a pensarse como inversión, y el territorio dejó de pensarse como sostén de vida para pasar a pensarse como activo. En el medio, quedan las comunidades que no tienen forma de competir en esa lógica: no tienen escritura, no tienen abogado, no tienen tiempo de esperar un juicio.
El ejemplo está a la vuelta de nuestras casas. El caso Lule solo es uno entre muchos otros. El Gobierno de Salta sancionó la Ley N.º 8543, que cede en comodato por 25 años casi nueve hectáreas a un club de rugby privado —cuota societaria de 200 mil pesos— para que amplíe su sede social. El presidente de la comunidad David Torres, a través del Nuevo Diario de Salta, sostuvo que esas hectáreas forman parte del territorio ancestral de la Comunidad Lule de Finca Las Costas, reconocido por un relevamiento realizado en el marco de la Ley 26.160. La comunidad dice algo simple: nunca los consultaron. Ni el artículo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional, que reconoce la preexistencia de los pueblos indígenas, ni el Convenio 169 de la OIT, que obliga al Estado a un proceso de consulta previa, libre e informada, se cumplieron antes de firmar la cesión. Sin metáforas: quién tiene acceso a la tierra hoy es quien puede pagar una cuota societaria y esperar un trámite administrativo. Quien no, tiene que ir a los tribunales —nacionales, y si hace falta, internacionales— a pedir que se reconozca lo que ya vivía ahí.
En paralelo Mamani (2026) por medio de Gente de Salta, explica que el pueblo Lule si cuenta con la personería Registro Nacional de Comunidades Indígenas (ReNaCI) del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI). Asimismo, la resolución INAI N⁰ 1020/2014, reconoció la ocupación actual tradicional y pública de la Comunidad Lule.
El caso de la Comunidad Lule no es un hecho aislado: es la forma que toma, en el territorio, un proyecto más amplio. El Gobierno nacional avanza —otra vez, tras haberlo intentado varias veces— con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que profundiza la misma lógica: la tierra como derecho absoluto de quien tiene el título, sin margen para pensar en quién la habita, la cuida o la considera parte de su identidad. Si hoy alcanza un comodato provincial para desplazar un reclamo ancestral, es fácil imaginar qué pasa cuando ese criterio se vuelve ley nacional.
Entonces volvemos a la pregunta del principio, pero ya no es abstracta: ¿quién va a tener acceso a la tierra en la Argentina que viene? No la respondemos discutiendo si el gobierno de turno cuida más o menos que el anterior, aunque es en parte, consecuencia del deterior en temas de DD.HH. La responderemos cada vez que el Estado elige a quién le cede un territorio y a quién le pide, primero, que se vaya.
Fuentes:
La comunidad Lule irá a la Justicia para frenar la cesión de tierras a Tigres Rugby Club.(2026) Nuevo Diario de Salta. https://nuevodiariodesalta.com.ar/la-comunidad-lule-ira-a-la-justicia-para-frenar-la-cesion-de-tierras-a-tigres-rugby-club/
Mamaní, M. (2026, 23 de marzo). Paraíso natural en litigio: La tristeza de varias familias a punto de perder sus tierras ancestrales porque Provincia las cedería a un club de rugby en Salta.Gente de Salta. https://www.gentedesalta.com/sociedad/la-tristeza-varias-familias-punto-perder-sus-tierras-ancestrales-porque-provincia-cederia-club-rugby-salta-n6021
Por
Valentina Zerda Lo